Y no, no me he vuelto loca. Pero qué queréis que os diga, me llamó mucho la atención este reclamo de la Iglesia de San Clemente, en Oxford.
Running on empty? Fuel for the soul. Available here.La foto es un poco mala porque la tomé de noche, cuando volvía de una cena en casa de una compañera. Muy impresionante, en la cena estábamos dos españoles, dos mejicanos, un boliviano y una italiana y hablamos toda la cena en inglés :)
El resto del finde lo he pasado en Oxford. El sábado hice, por fin, la visita oficial guiada a Oxford, que es la única manera de entrar a algunos College. No es demasiado cara (7 pounds) y realmente merece la pena. Además, la guía era bastante buena, entre otras cosas porque hablaba un inglés de lo más clarito (a pesar de ser escocesa). Aunque no llegamos a The eagle and child, nos habló de Tolkien y de los Inklings. Eso hizo que tuviera un gallifante virtual de mi parte.
Entramos a dos College, pero sólo tengo fotos de uno, porque se hizo de noche... el New College, que de nuevo sólo tiene el nombre, porque es del siglo XIV. Es uno de los más grandes de Oxford y sólo si pasas dentro puedes ver una de los pocos fragmentos de la muralla medieval que siguen en pie hoy en día.
Parece ser que cuando se construyó, el contrato entre el gobierno de entonces y los dueños del College tenía una cláusula por la que el College se comprometía a conservar y mantener el trozo de muralla que quedaba dentro de su terreno. Y sigue vigente hoy en día...
Todo en los College es enorme. Hectáreas de jardines, en un entorno privilegiado. Esta es otra imagen de la muralla de la ciudad, pero desde dentro. Con una especie de santuario pagano en mitad... no sé qué será.
Una de las cosas más extrañas que he aprendido estos días (a parte de algunas no-reglas del inglés) es la configuración de la Universidad de Oxford. Lejos de funcionar como una universidad española o alemana, la Universidad de Oxford depende enteramente de los College. Tanto la guía del sábado como uno de los profesores de la academia han comparado la figura de la Universidad con un paraguas que da cobertura a los College. Pero no podría funcionar independientemente de ellos. El proceso de admisión en la Universidad depende de que te admitan en un College. Es decir, cuando terminas la High School, presentas la solicitud para entrar en un College, para estudiar lo que sea. El College te hace una entrevista, y estudia tu perfil. Si te acepta, entonces puedes matricularte en la Universidad de Oxford. Obviamente, las clases se dan en los edificios de la Universidad, y los exámenes dependen de esta. El título también lo otorga la Universidad. Una interdependecia bastante rara a mis ojos.
Otra de las cosas curiosas que contó la guía el sábado fue que, aunque en la Universidad de Oxford habían empezado a estudiar mujeres en el siglo XIX, no fue hasta 1920 cuando consiguieron que se les reconociera el título: anteriormente no podían porque sólo las personas con derecho a voto podían tenerlo.
Además, pude ver el Christ Church por dentro (previo pago, of course). El Hall estaba preparado para la cena de los estudiantes ya, y tenía esta pinta:
El domingó lo malgasté visitando uno de los museos más importantes de Oxford: el Ashmolean. Y digo que lo malgasté porque realmente me pareció bastante pobre en contenidos. No tenía nada especialmente relevante y sí un batiburrillo de cosas: cuadros de los impresionistas, con arqueología oriental, y vasijas romanas. Y la parte que en teoría debería ser más interesante, la relativa a historia inglesa, resultó ser una única sala con ningún objeto inglés... lo que había provenía de Suecia o Dinamarca. Una decepción. Para arreglarlo, me fui a ¿comer? a The Eagle and Child. Me reafirmo en que sigue sin gustarme. Hay pubs mucho más chulos en Oxford y que sirven mejor comida. No sé qué le verían los Inklings... probablemente hace 50 años sería más interesante ;)
Sobre las clases, bastante bien. Hoy, el profesor de Business English nos ha invitado a tomar el té a un compañero, español, y a mí (sólo estamos dos en esa clase) el viernes con la profesora del curso de Writing Skills. Debe ser que le damos conversación y le contamos un montón de historias de España, como los problemas de la M30. Hoy tengo de homework traducir mi CV al inglés, así que me voy a poner con ello antes de que se me haga más tarde... que empiezo a tener ganas de cenar.
Ah, y un gallifante virtual a quien adivine en qué peli sale este árbol...
